Vino naranja

¿Qué es un vino naranja?

¿Estás pensando que un vino naranja es un vino hecho con naranjas? No es así pero no te preocupes, es una confusión muy común sobre todo en un país como México donde hacemos vino de cualquier fruta que veamos.

Existen vinos blancos, vinos rosados, vinos tintos pero, ¿dónde entra el vino naranja?

Un vino naranja es un vino hecho a partir de uvas blancas (al igual que un vino blanco). Sin embargo, lleva un proceso de elaboración diferente lo que le da una textura y color característicos. En términos simples, un vino naranja lleva en su proceso maceración en pieles o “skin contact”. Es básicamente un vino blanco elaborado como vino tinto.

Para producir un vino blanco, las uvas se prensan y las pieles de la uva se desechan inmediatamente dejando solamente jugo claro para comenzar la fermentación. Pero cuando hay “skin contact” o maceración, esas pieles de la uva no se desechan y se dejan en contacto con el jugo durante un tiempo que puede ir desde varias horas hasta varios meses. La piel de la uva es la responsable de dar color y taninos al vino, por lo que un tiempo prolongado de maceración dará colores y texturas más intensas. Los vinos naranjas pueden ir desde un color ambar hasta uno cobrizo.


La historia del vino naranja

El concepto de “vino naranja” comenzó a ser usado alrededor de hace 20 años cuando se empezó a popularizar este tipo de vino. Sin embargo, aunque parezca un producto nuevo, el vino naranja es de los procesos más antiguos. Su historia comienza en el año 60000 AC en el país de Georgia, donde los vinos fermentaban en “Qvevri” o ánforas de barro enterradas en el suelo. Este proceso aún se sigue haciendo en Georgia, sin embargo el vino naranja puede también hacerse en tanques de acero inoxidable, tanques de concreto y barricas.

En la actualidad el vino naranja también es producido en muchos países como Francia, Italia, Australia, Eslovenia, Estados Unidos, México, y otros.

 

¿A qué sabe un vino naranja?

El sabor de un vino naranja dependerá de la uva, las técnicas de vinificación y el tiempo de maceración o “skin contact”. Algunos pueden ser aromáticos y ligeros, y otros muy estructurados y densos. 

Algunas notas típicas que podemos encontrar son de albaricoque, manzana oxidada, nueces y flores secas. También, debido a la maceración, los vinos naranjas tienen astringencia, esa sensación de secar la boca.


¿Cómo se debe servir un vino naranja?

Al ser un vino blanco que puede tener esas notas frescas y aromáticas, pero a la vez astringencia debido al skin contact, recomendamos que se sirva a una temperatura más fría que un vino tinto pero no tan fría como un blanco. Lo ideal es que se sirva a 12 - 15 C, sin embargo dependerá también de cómo te gusta a tí beber el vino.

Para maridar, los vinos naranjas son muy permisivos ya que tienen la acidez de un vino blanco y la estructura de un tinto. Se pueden maridar con ensaladas, quesos madurados, comida picante, hasta hamburguesas y cortes de carne.


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