Hilda y Genaro, MOOW
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Antes de crear Moow, Hilda y Genaro ya conocían la industria de las bebidas. Ambos trabajaban en el mundo de las bebidas alcohólicas cuando, durante la pandemia, comenzaron a explorar una pregunta distinta: ¿cómo crear una bebida que también generara bienestar? Inspirados por el auge de las bebidas funcionales en Estados Unidos, empezaron a experimentar en la cocina de su casa. Lo que inició como una kombucha evolucionó hasta convertirse en Moow, una bebida con adaptógenos que lanzaron en Monterrey en 2023 y que, apenas dos meses después, ya despertaba el interés de importantes cadenas de supermercados.
Su relación con el vino natural comenzó algunos años antes, en 2018, cuando unos amigos los llevaron a descubrirlo en un restaurante de Monterrey. Lo que primero los cautivó fue su filosofía. "El vino natural es una forma más genuina de conectar con un producto de la tierra." Después llegó el sabor: vinos que rompen con lo convencional y que invitan a compartir, con o sin comida, desde la curiosidad más que desde las reglas.
Esa misma curiosidad es la que conecta a Moow con el vino natural. "Son productos que se salen de lo tradicional; ambos nacen de la experimentación." Para ellos, las bebidas son un punto de encuentro: "Las bebidas las vemos como un pretexto para conectar mediante una experiencia. Son productos para conectar contigo mismo y con los demás."
En cuanto a sus preferencias, Hilda disfruta los blancos secos, frescos y de perfiles limpios, como los de Michael Gindl. Genaro, en cambio, se declara fiel a los vinos naranjas. Su favorito es Ageno, de La Stoppa. "Me interesan los vinos con complejidad, que me hagan sentir algo y que me saquen de probar lo de siempre." Para él, son vinos ideales para acompañar la cocina mediterránea y descubrir nuevas posibilidades en cada maridaje.